Cualquier descripción de París sería injusta con la realidad. Muchos diseñadores se han inspirado en esa ciudad para resaltar la belleza de Barbie (un ejemplo es Louboutin del que hablé hace unos días).
Personalmente sueño a menudo con volver a París, cierro los ojos e imagino sus calles…y me pierdo en cada rincón. Cada una de estas barbies me recuerdan lo mucho que extraño esa ciudad.
Autumn in Paris Barbie DollChristian Dior Barbie DollEiffel Tower Barbie DollFrance Barbie DollFrench Barbie DollFrench Quarter Barbie FashionGay Parisienne Barbie DollGay Parisienne Barbie DollHaut Monde Barbie DollJe Ne Sais Quoi Barbie DollLucy Gets A Paris GownParisian Barbie Doll 1st EditionParisian Barbie Doll 2nd EditionParisienne Pretty Barbie DollPreferably Pink Barbie DollThe Artist Barbie Doll
p.d más de una y de dos tienen un rincón en mi vitrina
Probablemente sea la colección que más me guste. Como su propio nombre indica las muñecas están basadas en personajes irlandeses, cada uno con una elaborada historia.
Aun no he conocido a ninguna persona que no le guste ninguna de estas muñecas, ¿mi preferida? posiblemente «Deirdre de Ulster», ¡aunque me custa mucho decidirme! Puedo aseguraros que «The bard» es preciosa (y lo digo porque la estoy mirando, mejor dicho admirando ahora mismo en mi vitrina).
Se acaban de elegir los diez vestidos más impresionantes del cine de los últimos cincuenta años. La lista, elegida por el «Daily Mail» la encabeza mi adorada Audrey Hepburn con su Givenchi negro de «Breakfast at Tiffany’s». Los aficionados al coleccionismo de barbies, y yo creo que por tanto al de la moda, podemos sentirnos afortunados de tener una Barbie luciendo uno de los vestidos más impresionantes del cine hasta en cinco ocasiones.
Audrey Hepburn in Breakfast at Tiffany’sBarbie as Marilyn in the White Dress from The Seven Year ItchBarbie Doll as Eliza Doolittle from My Fair Lady at AscotDr. No Barbie DollGrease Barbie Doll
Personalmente tengo la suerte de tener al vestido más hermoso del cine en mi vitrina 🙂
Scarlett O’Hara Doll On Peachtree Street — The Drapery Dress
Esta es la historia de cómo conocí a la Barbie de mis sueños. La habré contado un millón de veces y hoy te la voy a contar a ti.
Era una niña cuando la vi por primera vez. Era la apertura de un centro comercial en una ciudad próxima a la mia. Recuerdo que aquella tienda de juguetes me pareció enorme, con el tiempo ya no lo parecía tanto (cosas de niños).¿Alguna vez al ver una Barbie habeis sentido que la habían hecho para vosotros? Para mi no podía haber mayor perfección en tan poco epacio, supe al instante qu tenía que ser mia. Se trataba de Escarlata O’Hara con un precioso vestido verde que supuestamente estaba hecho con cortinas (¿cómo un vestido hecho con cortinas puede ser tan hermoso?). Por supuesto, con aquella edad no tenía ni idea de que tenía el rostro de Vivien Leigh ni que ese vestido aparecía en una película. Casualidades de la vida, hoy esa película («Lo que el viento se llevó») es mi película favorita. creo que esa Barbie me influenció más de lo que creo. Por aquel entonces yo no sabía lo que costaba ganarse el dinero, mi madre propuso comprarme otras, pero esa no, era demasiado cara para comprársela a una niña que probablemente la habría destrozado jugando, supongo (esa parte la agradezco, habría sufrido mucho con el tiempo viéndola destrozada). El caso es que esa fue la única vez que la vi. Me prometí a mi misma que cuando yo ganase mi propio dinero, sería la primera cosa que comprase.
Pasaron los años y conocí a esa «persona especial» que me hace feliz cada día (he de admitir que sin él mi colección no sería lo que es, y la vitrina estaría más bien vacía). Hace un par de años, una fria mañana de Reyes mi sueño se hizo realidad. La tenía siempre en mi cabeza pero no veía el momento de tenerla, y de pronto, con sólo desenvolver un regalo la tenía entre mis manos. El recuerdo no la hacía justicia, era aún más bonita. Aún no le he agradecido lo suficiente que hiciera mi sueño realidad, ¿pero cómo se puede agradecer algo así? nada es suficiente.
Hoy ocupa un lugar privilegiado en mi vitrina y soy feliz por poder mirarla cada día.