¡Hola a todos!
¿Cuántos años llevamos juntos? Algunos más de seis, que se dice pronto, y en honor a lo que todo esto simboliza para mí creo que ha llegado el momento de ser sincera con vosotros y conmigo misma. Ha llegado el día. Siempre he sido clara con este tema, el día que esto se convirtiera en una obligación dejaría de hacerlo.
Se han acabado los intentos, las ganas y los minutos. Barbie ha formado y forma parte de mi vida desde siempre (hoy solo voy a hablar de ella). Mirando desde la distancia y con unos nuevos ojos solo puedo decir que ha aportado cosas buenas a mi vida, todo lo que en mi anterior vida podía considerar malo ya lo he olvidado o lo he transformado en bueno.
Este blog que con tanto cariño e ilusión ha ido acompañándome en mi camino se merece algo mejor, algo que ahora, y no sé por cuánto tiempo, no puedo darle. Me cuesta decir un hasta siempre y prefiero decir un hasta luego porque la unión entre Barbie y yo, aunque diferente, sigue siendo muy fuerte (por mucho que he pensado esto, es difícil escribir estas líneas y plasmar lo que siento).
Merecéis una persona mejor que os escriba, os informe, sobre algo que significa tanto para cada uno de vosotros de diferentes formas, yo no puedo estar a la altura y, desde luego, no quiero «maltratar» este blog como estoy haciendo últimamente. No sé qué pasará con las redes sociales, si sentiré la necesidad de comunicarme con vosotros, si volveré a hacer fotos (tengo ropa por estrenar, y se hace raro viajar y que en el aeropuerto no se sorprendan al ver la muñeca en el bolso jeje), no quiero cortar el lazo para siempre.
Quedan pocas semanas para el aniversario del blog, quién sabe si entonces volveréis a leerme por aquí. Solo quiero agradeceros a TODOS, lectores, compañeros de aventuras, amigos y familiares todas las semillas que habéis dejado en mí, que han ido creciendo y que llevo en mi piel. Gracias especialmente a los «OOAK» que me han acompañado y acompañan en los momentos más difíciles de mi vida estos últimos años. Cuando vuelva a nacer no os dejaré atrás.
Rebeca


























