¡Hola a todos!
Hoy no me hagáis mucho caso, tengo el día rebelde, estoy malita y he borrado tantas palabras y frases en este post que ya no sé la de tonterías que diré en él. El caso es que esta mañana un conocido ha compartido una viñeta en su muro de Facebook en el que una niña jugaba con una Barbie y esta le hablaba diciéndole que no la quería y que la haría sentir fea, miserable y que le reforzaría los estereotipos sociales. Finalizaba con «perra infeliz». ¿Os imagináis mi cara? Seguro que habéis vivido como yo esta situación muchas veces.
Aunque en un primer momento he pensado en contestar en tono de broma finalmente me he guardado mi reflexión para mí, que básicamente se resumía en: «jo, qué suerte he tenido». Jamás he querido tener el cuerpo de Barbie, ni ser rubia, ni operarme, jamás he pensado que fuera tonta. Para mi, Barbie siempre ha sido una chica triunfadora, en cierto sentido hasta una inspiración, no por su físico sino por el esfuerzo que a mí me parecía que hacía (era mi heroína) y, desde luego, me ha hecho soñar más que nadie, me ha hecho creer que no hay nada que no pueda conseguir si me lo propongo, que todos podemos ser lo que y quienes deseemos. Sí, he soñado ser como Barbie, solo que para mi Barbie no era lo mismo que para algunos.
Supongo que influenciados por estas críticas constantes, Mattel en los últimos meses se ha esforzado por demostrar con actos (y campañas) que Barbie es mucho más que todo eso. Estas son las imágenes que a mi me gustan ver:
https://instagram.com/p/xZz1OJMV9p/
https://instagram.com/p/xwvG4BsV8Q/
https://instagram.com/p/0-hMfqsV7c/
https://instagram.com/p/1yEnMEMV5H/
https://instagram.com/p/1lNqYasV6l/
https://instagram.com/p/2BwNQQMV2C/
https://instagram.com/p/vtgj21Q4jM/
https://instagram.com/p/sfGPEmw4mf/
https://instagram.com/p/21gWdcMV7h/
¿Y vosotros qué opináis?
Rebeca






































































