No sé cuándo repetiré, pero estoy contenta de haber podido volver a hacer «fotos de parque» con mis muñecas. Pensé que no me apetecía, que prefería dedicar ese tiempo a otra actividad (o a echarme la siesta, por qué no) pero no, en el fondo me conozco bien y tomé la decisión adecuada. ¡Al final me vine arriba! Y, por supuesto, disfruté un montón. Tanto que algo de «mono» ha dejado en el cuerpo. Quizás mañana que tengo que hacer unas gestiones y puedo pasarme por un parque nuevo… no sé, no sé. Tengo que mirar qué muñeca Barbie hace más que no sale.
Sin embargo, no es de Barbie de quien vengo a hablaros hoy, sino de mi adorable (no lo digo porque la adoptase yo…) Blythe: Honey. Ella sin duda es de las que menos sale y mira que tiene ropa y, sobre todo, gorros por estrenar (los gorros son mi perdición).
Como creo que ya os he comentado en otra ocasión, mi madre tiene debilidad por Honey (aunque el nombre no se le termina de quedar) y en ocasiones se le escapa un «mi muñeca» jeje. Como os decía, para contentar a mi madre, decidí sacar a mi «cabezona» (lo estrena todito) menos su oso, del que prácticamente no se despega desde que tuvimos unas horas de angustia pensando que lo habíamos perdido…
¡Espero que disfrutéis con las fotos tanto como yo!
Me parece complicado pero, si aún alguien no conoce a Honey que sepa que se trata de mi primera Blythe. Cada día es más dulce y no solo por su nombre sino porque sabe cómo conquistarme y es cierto, engancha.
El otro día, en La Petite Maison de Chloé desvelaron una de los secretos de su personalidad «muñecalidad» (palabra que me acabo de inventar), que no es otro que adora los osos . Obvio, ¿no? Quizás, porque de su gusto por la miel no sabemos nada…
Me encanta verla estrenar ropita, es muy… «no sabría decir la palabra», pero transmite mucha inocencia, ¿no os parece? Y, ¿sabéis lo mejor de todo? Que como lleva poco tiempo conmigo y no había tenido nunca una igual… de momento, ¡¡casi siempre estrena!! jajaja. ¿Queréis ver su sesión de fotos? (El verde no es cosa de ella, es cosa mía jeje)
Definitivamente, tengo que sacarla más de casa…
Rebeca
p.d. LA VERDADERA HISTORIA DE LOS OSOS: perdí su oso favorito, el primero que le compré, el marrón, y me sentí tan culpable que me puse a comprar más osos para compensarla (en este caso y sin que sirva de precedente, admito algo de locura). Después de hacer el pedido, encontré al instante su oso…
Tenía unas ganas tremendas de estrenar de una vez las cosas que compré en el Encuentro Blythe al que asistí en Madrid no hace mucho. ¡Espero que os guste el look que escogí! Tanto el vestido como los zapatitos son de Kodomis. El bolso es de Karine’s y fue comprado para Barbie en su día.
Las fotografías son en interior y es que, ya no solo es que haga calor, sino que aún no controlo demasiado las fotografías de exterior con Honey pero, tranquilos, pronto le tocará. Al menos puedo asegurar que ya controlo mucho mejor la «técnica del palito».
Tengo que confesarlo, definitivamente me he rendido a los pies de las Blythe customizadas (y dulces) y, sobre todo, «muero de amor» por mi Honey. Quién me lo iba a decir a mí… aunque siendo sinceros, se veía venir jeje.
Esta entrada tiene ya un tiempo, ya sabéis que mi vida es una locura actualmente, aunque no por ello tenía menos ganas de compartirla, ¡todo lo contrario! Que me costo mucho… (tanto peso en la cabeza…).
La verdad es que ya había ido a este parque en más ocasiones con «las chicas de las fotos» pero cuando llevé a Honey parecía nuevo para mí. Me explico, era como ir por vez primera porque con ella no todos los sitios habituales valían y al no conocer por entonces «llevar palito» (sé lo que vais a decir, intenté con ramitas pero se partían)… pues buscar formas de que se la viera entera y «su cabeza lo soportase» fue complicado, pero al final creo que me quedó unaprimera sesión de fotos de exterior muy bonita (aunque puede ser por la muñeca).
Por suerte ya voy conociendo un poco mejor el punto de equilibrio de la muñeca y creo que las próximas sesiones serán mejores (o eso espero).
Hace poco más de un mes que adopté a mi querida Honey, mi primera muñeca Blythe y ya he asistido a mi primer evento con «blythers» (creo que se dice así). Fue el pasado sábado en Rafaelhoteles Atocha, a pocos minutos de la popular estación de trenes. Tuve mucha suerte la verdad, pues conseguí las entradas una semana antes prácticamente gracias a que alguien anuló su asistencia. ¡No hubo mucho tiempo para pensarlo!
Sabía que era una novata pero, no sabía cuánto hasta que entre por la puerta del salón en el que estaban todos los stands y donde entregaban los «welcome pack». Con esto no quiero decir que me sintiera un «bicho raro», para nada, la gente fue muy amable y cordial. No conocía a nadie, algunos me sonaban de etsy, pero quedé muy sorprendida por la cercanía de la gran mayoría de los vendedores y, por supuesto, del stuff. A decir verdad, no conocía a nadie hasta que me crucé con algunos coleccionistas de Barbie jeje.
Tengo que decir que este evento fue muy diferente a todos cuantos he asistido, o conozco, relacionados con el mundo de las muñecas (lo cuál no tiene nada de malo). Os diré por qué:
En primer lugar, su precio (13€) era mucho más inferior que el de otros eventos y aunque su valor está justificado y las diferencias saltan a la vista, es un «encuentro», no una convención.
Había tres talleres gratuitos (a los que por desgracia no pude asistir porque el aforo era limitado) uno de peluquería, uno de costura y uno de customización. ¡Adoro que ofrezcan esta oportunidad de aumentar conocimientos a todo el mundo sin tener que pagar más! Lástima lo del aforo.
Aquí, resulta que se compran papeletas para la rifa pero no para una cosa en especial, ¡todo va al mismo bote! Puede tocarte cualquier cosa, exceptuando la muñeca customizada por Julia García customs donada por la Organización. Por desgracia, no podía quedarme al sorteo y el stuff dijo que había que estar presente para recoger los premios por lo que me quedé sin participar.
Probablemente debido a mi ignorancia, mientras yo daba una primera pasada a los stands para ver qué había, ya se habían agotado muchas cosas «chulas» y ¡si no te decidías rápido te lo quitaban de las manos! (nota mental: la próxima vez anda más avispada). Diré a mi favor que había 52 stands y había mucho que ver y era difícil decir qué comprar con un presupuesto ajustado como el mío y ya si te parabas a hacer fotos…
¡Honey tiene las verdes!
Honey necesitaba dos gorros de esta tienda para vivir (el gato más oscuro y el unicornio)De aquí nos llevamos un bolso, ¡qué bonito es!
Vosotros lo que queréis ver son muñecas más de cerca, ¿no?
Si os fijáis bien tiene la boca abierta y se ven unos pequeños dientecitos
Este stand (imagen de arriba y abajo) me conquistó y Honey se llevó algunas cositas
Estas dos preciosidades son de unas asistentes que me dejaron fotografiarlas, ¡gracias!
Este gorro es uno de los que compramos
¡Y sorpresa!
Por cierto, Chloé no quiso perdérselo… ¡y conoció al famoso Bruno!
Pienso repetir, ¿lo malo? Algo que era inevitable y que imaginaba que pasaría, mi mono por las muñecas Blythe ha aumentado, ¡este mundillo me llama! Además, he conseguido que «quien vosotros sabéis» no le tenga tanta manía a estas muñecas, me acompañó y descubrió que las del pelo a lo afro no le dan tanto «yuyu». ¿Se puede pedir más?